Febrero en croacia

En Croacia, febrero no es simplemente el mes que sigue al comienzo.

Es un tiempo de transición. Una pausa que respira entre el frío profundo y la promesa, todavía lejana, de la primavera.

Si enero abre la puerta, febrero se queda en el umbral, mirando hacia adelante… pero sin soltar del todo el invierno. Y como sucede con cada mes en esta tierra, su nombre no es casual. Es memoria viva. Es paisaje. Es historia pronunciada en voz baja.

¿Cómo se dice febrero en croata?

Febrero = Veljača

Se pronuncia aproximadamente: “Véliacha”, con esa suavidad firme del idioma croata, donde cada sonido parece modelado por el viento y la piedra.

¿Qué significa Veljača?

El origen de la palabra Veljača no es único, pero una de sus interpretaciones más aceptadas la vincula con la idea de lo grande o lo intenso (“velik” en croata significa “grande”).

Y tiene sentido.

Porque febrero, aunque breve, suele ser uno de los meses más duros del invierno.
El frío se hace sentir con más fuerza.
El viento sopla con carácter.
La naturaleza parece resistir en silencio.

Veljača es, entonces, el mes de la intensidad.
El mes donde el invierno croata muestra su rostro más firme antes de empezar a retirarse.

¿Cómo se vive febrero en Croacia?

En el interior (Zagreb, Eslavonia, Lika)
El invierno sigue presente, a veces incluso más crudo que en enero. La nieve puede persistir, las mañanas son heladas, y la vida continúa en ese ritmo pausado que invita al resguardo.

Pero hay algo distinto: una sensación sutil de cambio. Los días comienzan a alargarse. La luz regresa de a poco. Y aunque el frío no cede, el cuerpo empieza a intuir que algo nuevo se acerca.

En la costa (Dalmacia, Istria, islas)
El mar continúa su diálogo con el viento. La bora puede soplar con fuerza, limpiando el cielo y dejando un aire transparente, casi cortante.

Las ciudades costeras siguen lejos del bullicio turístico. Y en ese silencio, Croacia se muestra tal como es: auténtica, sin adornos.

Febrero es un mes de verdad.

Veljača y el alma croata

Hay algo profundamente croata en febrero: la capacidad de sostener, de resistir sin estridencias, de confiar en que, incluso en los momentos más duros, la vida sigue su curso.

Para los croatas en el mundo , como en Argentina, en Chile, en cualquier rincón donde haya memoria, febrero también tiene un eco especial. Porque es el mes de la persistencia. Y nuestros antepasados no solo comenzaron caminos: los sostuvieron.

Atravesaron no uno, sino muchos inviernos. Y en ese sostener, en ese permanecer, construyeron identidad.

Febrero nos recuerda eso: que no alcanza con empezar. Que hay que quedarse. Que hay que resistir. Que hay que creer, incluso cuando la primavera aún no se ve.

Enero: enero en croata, el mes que abre el año y guarda la memoria del invierno.

En Croacia, enero no es solo el primer mes del calendario. Es una puerta.
Una entrada al año nuevo con el aliento frío del Adriático, con montañas blancas en el interior, con casas que se resguardan y mesas donde todavía se comparte lo esencial: la familia, la palabra, el recuerdo.

En croata, enero se llama Siječanj.

Y esa palabra —tan particular, tan sonora— no es un simple nombre: es una postal cultural. Es un símbolo. Es una forma de mirar el tiempo desde la tierra y desde las estaciones.

¿Cómo se dice enero en croata?

Enero = Siječanj

Se pronuncia aproximadamente: “Siéchani”, con esa musicalidad tan propia del idioma croata, donde cada letra parece tener historia.

Croacia nombra los meses de una manera muy especial: no usa nombres latinos como en español, sino palabras vinculadas a la naturaleza, al trabajo rural y al ritmo del clima. Los meses, así, se vuelven espejo del paisaje.

¿Qué significa Siječanj?

La palabra Siječanj proviene del verbo croata “sjeći”, que significa: cortar (especialmente cortar madera).

Este origen nos lleva directamente al corazón del invierno: enero es el tiempo en que tradicionalmente se cortaba la leña, se preparaban los hogares para el frío, se organizaba la provisión para resistir y cuidarse. Por eso, Siječanj simboliza algo profundo: el mes del abrigo, el mes del fuego encendido, el mes de la madera que sostiene, el mes de la protección y la calma.

Es un mes de labor silenciosa: no la del ruido, sino la que sostiene la vida.

¿Qué simboliza enero para Croacia?

En Croacia, enero se vive en dos geografías emocionales:

En el interior (Zagreb, Eslavonia, Lika)

El invierno es intenso. Hay nieve, heladas, rutinas lentas y una sensación de recogimiento. Las calles se vuelven más quietas y la vida gira hacia lo interno: la casa, el hogar, el cuidado.

En la costa (Dalmacia, Istria, islas)

El Adriático toma otro color. Hay días de sol frío, cielos limpios, viento. El mar sigue ahí como una presencia eterna, pero el turismo disminuye, y las ciudades regresan a su respiración auténtica.

Enero en Croacia es un mes de intimidad cultural: el país se escucha a sí mismo.

Enero: empezar, pero sin apuro

En las culturas del mundo, enero suele asociarse a metas, promesas y aceleración. Pero Croacia nos enseña otra lección:

Enero comienza el año desde el invierno. Desde lo esencial. Desde lo que se cuida y se guarda.

Es como si el tiempo nos dijera:

“Antes de correr, enciende el fuego.
Antes de hablar, escucha.
Antes de salir al mundo, recuerda quién eres.”

Y esa mirada es muy croata: fuerte, íntima, arraigada, resistente.

Un mes que también nos habla a los croatas del mundo

Para los croatas en Argentina y para toda la diáspora, Siječanj es una palabra que conecta con algo ancestral: la idea de preparar, sostener y proteger.

Porque nuestros abuelos y bisabuelos también atravesaron inviernos: invierno de tierras nuevas, invierno de idioma ajeno, invierno de nostalgia.

Y sin embargo, conservaron su fuego.
Su leña simbólica.
Su hogar interior.

Sretan Nova godina 2026!

Sretan Božić i sretna Nova godina!
¡Feliz Navidad y próspero Año Nuevo!


Al despedir la Navidad que hemos compartido con gratitud y esperanza, queremos enviar nuestros mejores deseos a toda la comunidad croata en Argentina, a sus familias y amigos.
Que este Año Nuevo nos encuentre unidos, orgullosos de nuestras raíces y abiertos al encuentro con los demás. Como diáspora, hemos construido puentes, cultura, amistad y solidaridad. Hemos sembrado trabajo, valores y memoria, y seguimos honrando el legado de quienes llegaron antes que nosotros.


Que el 2026 nos traiga salud, paz, prosperidad y nuevos proyectos compartidos.
Que sigamos creciendo juntos, fortaleciendo nuestra identidad croata en esta querida tierra argentina, y generando lo bueno que nace cuando caminamos en comunidad.
Con afecto y esperanza,
Para toda la comunidad argentino-croata


Sretan Nova godina!

Se llevó a cabo en Ushuaia la charla “Vení a conocer Croacia”

El pasado 29 de noviembre de 2025, en la ciudad de Ushuaia, se realizó con gran éxito la charla “Vení a conocer Croacia”, organizada por la Asociación Croatas en Argentina – Ushuaia, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

La actividad contó con una amplia participación de la comunidad y despertó un vivo interés por la historia, la geografía, las tradiciones, el idioma y las curiosidades de Croacia.Durante el encuentro expusieron miembros de la diáspora croata en Tierra del Fuego:Patricia Felix, Griselda Brsic, Mariano Soler, Federico Mustapic, Amanda Beban y Gerónimo Olmos, quienes compartieron conocimientos, experiencias personales y reflexiones sobre la identidad y el legado cultural croata.La coordinación general estuvo a cargo de Silvina Biott, quien guió la presentación y articuló los distintos enfoques para ofrecer al público una visión amplia y accesible sobre Croacia y su herencia cultural.La actividad tuvo una gran repercusión en la comunidad, celebrada no solo por su contenido informativo sino también por el espíritu de encuentro que generó entre descendientes de croatas, residentes locales y visitantes.Es importante destacar que la Asociación Croatas en Argentina viene desarrollando, desde hace más de 15 años, diversas acciones de promoción y difusión cultural en la provincia, fortaleciendo los lazos entre Croacia y Tierra del Fuego. Actualmente, la institución continúa ampliando su presencia y visibilizando sus iniciativas, especialmente en relación con la cultura croata y la enseñanza del idioma, pilares fundamentales para conservar y transmitir este valioso patrimonio.

Vukovar, la Vučedolska golubica y el mensaje de Paz

El 18 de noviembre, Croacia pausa para rendir homenaje a Vukovar, una ciudad que con su historia ha inspirado al mundo entero. Para quienes llevamos raíces croatas, hoy ese recuerdo cobra un sentido especial: el de la paz que surge tras el dolor y la esperanza que vive aún en medio de los escombros.

Vukovar, símbolo de resistencia y sufrimiento, revive todos los años el dolor de la guerra de 1991 y la fuerza de quienes lucharon por recuperar la vida y la libertad. Pero este día, más allá de la memoria y la tristeza, es una invitación universal a unirnos en torno al valor más grande: la paz.

Desde tiempos mucho más antiguos, en la ribera del Danubio, la cultura Vučedol nos dejó la Vučedolska golubica. Esta cerámica milenaria —conocida como “paloma”, aunque representa una perdiz— se ha transformado en símbolo fundamental de Vukovar y de Croacia. La golubica no solo evoca la protección del hogar y la fertilidad; su forma y sus alas abiertas nos recuerdan que la paz es siempre posible, incluso después de la mayor tragedia.

Al conmemorar el Día del Recuerdo en Vukovar y mirar la figura de la golubica, recibimos un mensaje claro: sin paz, no hay futuro ni reconstrucción. Este símbolo une a todos los croatas y a quienes admiran esta cultura, más allá de fronteras, idiomas y generaciones. Es un llamado a superar el odio y a mantener viva la esperanza, a construir juntos un mundo donde el respeto y la solidaridad sean posibles.

Hoy, compartir esta historia es sembrar un deseo de paz, inspirado en los que sufrieron y lucharon, y también en aquellos que supieron perdonar y reconstruir. La Vučedolska golubica es nuestro compromiso con la vida y con el entendimiento entre los pueblos. Que el espíritu de Vukovar y la paz que representa nos acompañen siempre, donde sea que nos encontremos.

Inventores croatas que cambiaron el mundo

Croacia no solo es conocida por sus playas y su historia milenaria. También ha sido la cuna de inventores cuyas ideas transformaron la ciencia, la ingeniería y la vida moderna. Detrás de muchos inventos que usamos a diario hay nombres croatas que dejaron huella en la historia de la humanidad.

Nikola Tesla – El genio de la electricidad

Nacido en Smiljan, en 1856, Nikola Tesla es, sin duda, el inventor croata más famoso del mundo. Su trabajo con la corriente alterna (CA) hizo posible la distribución de energía eléctrica tal como la conocemos hoy.

Tesla también desarrolló tecnologías para la radio, el motor de inducción, y sentó las bases para la transmisión inalámbrica. Su visión estaba décadas adelantada a su tiempo: soñaba con un mundo conectado sin cables, algo que hoy es realidad.

Faust Vrančić – El precursor del paracaídas

Siglos antes de Tesla, el inventor dálmata Faust Vrančić (1551–1617) imaginó máquinas voladoras y dispositivos para mejorar la vida humana. En su libro “Machinae Novae” describió más de 50 inventos, entre ellos el paracaídas, que incluso probó lanzándose desde una torre en Venecia.

Vrančić también diseñó puentes colgantes, molinos de agua y máquinas hidráulicas, adelantándose a su época.

Slavoljub Eduard Penkala – El lápiz mecánico y más

Otro croata destacado fue Slavoljub Penkala, inventor del lápiz automático en 1906 y de la lapicera con tinta sólida un año después. Fundó una de las primeras fábricas de útiles de escritura en Zagreb, que exportaba a toda Europa.

Penkala también desarrolló un avión monoplano y varios dispositivos técnicos en los inicios de la aviación croata.

Marin Getaldić – Matemático y físico del Renacimiento

Nacido en Dubrovnik en 1568, Marin Getaldić fue un pionero en óptica y geometría. Trabajó con espejos parabólicos y experimentos de luz que influenciaron los avances posteriores en física y astronomía.

Orgullo croata, legado universal

Estos inventores no solo representan el ingenio croata, sino también una manera de ver el mundo: curiosa, práctica y valiente. Desde la corriente alterna hasta el lápiz que usamos para escribir, Croacia ha aportado ideas que cruzaron fronteras y cambiaron la historia.

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Nikola Tesla – Genij električne energije

Rođen u Smiljanu 1856. godine, Nikola Tesla je bez sumnje najpoznatiji hrvatski izumitelj na svijetu. Njegov rad na izmjeničnoj struji omogućio je distribuciju električne energije kakvu danas poznajemo.

Tesla je također razvio tehnologije za radio, indukcijski motor i postavio temelje za bežični prijenos. Njegova vizija bila je desetljećima ispred svog vremena: sanjao je o svijetu povezanom bez žica, što je danas stvarnost.

Faust Vrančić – Preteča padobrana

Stoljećima prije Tesle, dalmatinski izumitelj Faust Vrančić (1551.–1617.) zamislio je leteće strojeve i naprave za poboljšanje ljudskog života. U svojoj knjizi “Machinae Novae” opisao je više od 50 izuma, među kojima i padobran, koji je čak isprobao skočivši s tornja u Veneciji.

Vrančić je također projektirao viseće mostove, vodene mlinove i hidraulične strojeve, pretekavši svoje vrijeme.

Slavoljub Eduard Penkala – Mehanička olovka i više od toga

Još jedan istaknuti Hrvat bio je Slavoljub Penkala, izumitelj automatske olovke 1906. godine i nalivpera s čvrstom tintom godinu dana kasnije. Osnovao je jednu od prvih tvornica pisaćeg pribora u Zagrebu, koja je izvozila po cijeloj Europi.

Penkala je također razvio jednoplan i nekoliko tehničkih uređaja u počecima hrvatskog zrakoplovstva.

Marin Getaldić – Matematičar i fizičar renesanse

Rođen u Dubrovniku 1568. godine, Marin Getaldić bio je pionir u optici i geometriji. Radio je sa parabolnim zrcalima i eksperimentima svjetlosti koji su utjecali na kasniji napredak u fizici i astronomiji.

Hrvatski ponos, univerzalno naslijeđe

Ovi izumitelji ne predstavljaju samo hrvatsku domišljatost, nego i način gledanja na svijet: znatiželjan, praktičan i hrabar. Od izmjenične struje do olovke kojom pišemo, Hrvatska je dala ideje koje su prešle granice i promijenile povijest.

El origen del nombre Dalmacia

Un nombre con más de 2.000 años

El nombre Dalmacia (en croata: Dalmacija) proviene de una antigua tribu iliria llamada los Dálmatas (Delmatae en latín).

Los ilirios eran pueblos que habitaban los Balcanes occidentales mucho antes de la llegada de los romanos, y uno de sus principales asentamientos estaba en la zona del actual sur de Croacia, especialmente en torno a Salona (hoy Solin, cerca de Split).

Los romanos conquistaron la región en el siglo I a. C. y la convirtieron en una provincia del Imperio Romano, a la que dieron el nombre de Dalmatia, en honor a esa tribu.


Etimología del nombre

La palabra Dalmatia deriva del término “delme” o “dalme”, que en lengua iliria se cree que significaba “oveja”.

Por eso, muchos historiadores interpretan que Dalmatia podría traducirse como “tierra de pastores” o “tierra de ovejas”.

Esto encaja con la geografía de la región: montañosa, árida y con una larga tradición pastoril.


En croata moderno

En idioma croata, el nombre se escribe Dalmacija y se pronuncia aproximadamente [Dál-mats-ya].

Es una de las regiones históricas más importantes de Croacia, junto con Istria y Eslavonia.

Abarca casi toda la franja costera del país, desde Zadar en el norte hasta Dubrovnik en el sur, incluyendo cientos de islas en el mar Adriático.


Dalmacia hoy

Hoy el nombre Dalmacija no designa una provincia política, sino una región cultural y geográfica.

Está dividida administrativamente en varios condados croatas (Zadar, Šibenik-Knin, Split-Dalmacia y Dubrovnik-Neretva).

Aun así, los croatas siguen usando con orgullo el término Dalmatinac (dálmata) para referirse a quienes nacen en esa zona.